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martes, 22 de abril de 2014

Correr por montaña.




A veces mucha gente que no conoce las carreras de montaña, pero que se interesan por ellas a través de conocidos que se han introducido en lo que estos últimos años ha supuesto la "burbuja" del running en cualquier modalidad, me preguntan, y sobre todo se cuestionan, que debido al terreno, a los desniveles, entienden que el paso a correr por montaña es un grado superior a correr en asfalto.

Pues sí, y no. Lo normal, por accesibilidad, es que un corredor se convierta en runner habitual por la sencillez de abrir la puerta de casa y correr alrededor de su manzana, o en el parque más próximo, y no me equivoco que lo que engancha y hace que pasen a engrosar la lista de runners, es su participación en la carrera local o la San Silvestre de turno. Es un cliché, pero una foto bastante real de lo que sucede hoy en día. Ese runner avanza y evoluciona, sigue una progresión (sigo resumiendo y mostrando una visión bastante simplista del asunto) en la que de participar en diez miles pasa a hacer su primera media maratón, y de ahí, al maratón (una gran mayoría), o al menos, una vez superadas ciertas etapas iniciales y con la droga totalmente metida en su cuerpo, el maratón es el "mito" que todos quieren derribar.

Completada esta escalera, superada la meta del primer maratón, es donde ya enganchados al deporte de resistencia, y sobre todo por un adictivo regusto de superación, loable, se buscan otros objetivos, y en estos últimos años hay dos disciplinas "target": el triatlón y las carreras de montaña.

Que haya un boom no es ni mejor ni peor, negarlo, o querer dividir a los participantes en diferentes jerarquías, es el problema que veo en muchos debates. Yo he podido caer alguna vez en esa falsa creencia de querer ser el "padre" de la criatura, pero es un problema de saber adaptarse a los tiempos. Antes de que yo corriera por montaña, mucha gente ya lo hacía, de otra forma, quizá más "auténtica" podría decirse incluso, carreras sin ninguna marca, en las que se navegaba tirando de mapa, o de intuición, en las que se fusionaban escalada y tiempos de paso (un primer paso hacia los Raids). Yo he vivido en primera persona, y criticado en algunas ocasiones, la falta de adaptación a los tiempos que corrían en las carreras de montaña y su forma de organizarse. Y ahora, ante la tremenda demanda, las carreras de montaña han de modelarse y adaptarse a los tiempos que corren, aunando los diferentes intereses que concurren: Negocio, ocio, protección medioambiental, seguridad del participante (hay más falta de experiencia) y MASIVA AFLUENCIA.



No sé si por eso este año la Copa de Carreras de Montaña de la Federación Madrileña de Montaña es tan "asequible", en mi opinión, carente de pruebas puras de montaña, derivando más hacia el trail rápido. La realidad seguro que es otra, y como no he estado presente en muchos sitios, sólo puedo hablar de suposiciones, pero supongo muchas cosas entre ciertos clubes y la Federación, y me temo que estas carreras, contra las que no tengo absolutamente nada en contra, todo lo contrario, les deseo un gran éxito y que hayan llegado para quedarse mucho tiempo, pero me temo que la para la Federación han sido un clavo ardiendo al que agarrarse (¿Pago de canon?). Seguro que estoy equivocado.

Podríamos estar mucho tiempo desglosando cada uno de estos parámetros que concurren en una prueba por montaña. Como corredor de montaña entiendo que, aunque es su denominación tengan el concepto de "carrera", tienen algunas particularidades que deberían tomarse en cuenta: tipos de entrenamiento, conocimiento del medio en el que se está, condiciones metereológicas cambiantes. No es necesario ser un gran atleta de asfalto para ser un buen corredor de montaña, aunque evidentemente las capacidades fisiológicas adquiridas en el asfalto son ideales para tener una mejor base. Conceptos como trabajo excéntrico, propiocepción de tobillos y rodillas, técnica de descensos, saber bastonear, diferentes materiales, capacidades de orientación en condiciones adversas, técnicas de autonomía en montaña (pasos aéreos y complicados), hacen que sea una disciplina específica, y al corredor le pediría sobre todo se informe y se entrene consecuentemente. Estoy convencido que la práctica totalidad lo hace así.


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