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sábado, 3 de mayo de 2014

De un tiempo a esta parte - paja mental.





O quizá me fijo más, o soy más gruñón.
No sé.
Hay cosas que me chocan, me agotan, me desilusionan, me pueden, pero se produce un debate interno muy fuerte en mí, porque por otro lado veo cosas muy auténticas.
No puedo cuando en petit comité escucho a gente decir la palabra "paquete" refieriéndose al nivel deportivo de otra persona, no puedo con los campeones de su portal, no puedo con los que fabrican personajes que tiran del carro del deporte popular hacia un sendero de glorias épicas y batallas de dimensiones colosales, porque hay tendencia a la imitación todavía más barata. No puedo con el que aprende dos cosas y olvida de donde viene, y sobre todo se cuelga medallas de un nivel deportivo que no tiene si realmente mirase las clasificaciones de las pruebas que realiza, empezando a dar lecciones de charlatán de mercado repitiendo lo que ha oído, le han dicho supuestos expertos, o ha mal asimilado. No puedo con el "si yo no he entrenado"...  y no puedo con el que te sitúa en otro plano de esta forma: "Ya, pero tu estás loco".

Y en otro orden de cosas, y esto ya va con mi forma de ser, seguro que estoy muy equivocado y que puede generar un mal entendido, pero soy así. Entiendo que el correr por montaña, el triatlón, el ultra ir más allá, se ha puesto de moda, y en cierto modo se está masificando. Mi opinión al respecto ha sido siempre que una sociedad avanzada es en la que se practica deporte con frecuencia, y en este país hay una explosión de deportistas populares, ahora bien, la multiplicación de pruebas, la impresionante oferta, quizá ha hecho que todos, me incluyo, a veces olvidemos nuestra verdadera motivación, para  a veces buscar un "finisher" en una prueba muy machaca, con un nombre acojonante. Respeto todas las motivaciones, la de ganar a tu compañero, ser el mejor de tu club, o fardar en el trabajo, o simplemente superarse a uno mismo, todo eso es respetable. Pero yo tengo otras, que no sé cómo definir, maneras de ver las cosas. He sufrido una madurez, y aprendizajes con el paso del tiempo, que me llevan a otros sitios, en comparación y por norma, prefiero ir a los "gafapastas" cines con películas en versión original que a los cines comerciales al uso. Prefiero el silencio en una sala de cine, la selección de ciertas películas de contenido más humano, a tener que escuchar el sonido de móviles, o que me mastiquen con la boca abierta y al lado de mi oreja las palomitas, no sin antes haber estado treinta segundos rascando en el megacubo de palomitas para coger un puñado del cual, la mitad irán al suelo, y la otra mitad serán masticadas como lo haría un gorila o se hubiesen agotado las existencias de comida en todos los supermercados, y mientras una ardillas se ponen a ¿cantar? O se le saca punta a las diferencias culturales de dos zonas de nuestro país tan antagónicas, con un humor de serie de televisión, fácil y rápido. Y eso no quita para que yo disfrute viendo una película en un cine comercial, de vez en cuando. ¿Huelo mejor? ¿soy más?, pues no, no lo creo así.

Lo mismo me sucede con las pruebas deportivas, hace poco me han preguntado por qué no he participado en Mapoma, y joder, sabiendo que es el reto de su vida de mucha gente, o para otros es una prueba imperdonable en su calendario, yo me agobio, me entran sudores fríos de pensar que tengo que correr con ¿cuántos han sido? ¿30.000 corredores?

Volviendo al inicio. Que no, que no es mi intención, posiblemente sea mi propia desilusión la que lo provoque, y que no quiero ponerme en un plano superior, al contrario, quiero evitar sentirme desubicado, que me pasa últimamente bastante en este deporte, llegándome a plantear dejar estos deportes por otros en los que me sienta más cómodo. Al final es un error, mío, de apreciación, porque el entorno difumina a las motivaciones intrínsecas, y simplemente consiste en sentirse auténtico, uno mismo, esos son los valores que he conocido en el deporte de ultra resistencia, y a los que me agarro. Ese contrasentido me lo aportan las imágenes de la felicidad de la gente cruzando sus metas, de personas que transmiten ilusiones espontáneas y sinceras, y sobre todo cuando veo gestos de amistad y compañerismo. Me agrada ver fotos, rutas y comentarios de amigos cuando se han planteado un entrenamiento o competición, porque es muy auténtico. Y lo que más me apasiona es ver a la gente como lucha por sus objetivos, el trabajo y la superación a las dudas, miedos personales. Es lo bonito de este deporte.

Para ello quizá deba seguir mi propio código de normas, punto, y tratar de apartar lo feo de este deporte. Dejemos a un lado las marcas, los golpes de pecho, los sellos de autenticidad en base a nuestros currículum, que cada uno haga lo que le dé la gana. Pero dejadme que me recuerde que lo que me ha hecho yonki de esto han sido mis propias experiencias, creer que nada es imposible, o que esa meta y ese reto, eran el adecuado en ese momento, ya sea una mierda para unos, o una locura para otros, perseguirlo y vivirlo con intensidad e ilusión, y fabricar una caja de tesoros que son tus propias vivencias. Creo que es momento de abrir esa caja un poco, para repasarlas y limpiarme, dejar esta inercia en las competiciones en las que no sé hacia dónde voy, y volver a plantear las temporadas como fábricas permanente de sueños. No soy nadie para dar consejos, pero si puedes, haz lo mismo, da igual lo que pueda pensar nadie, busca tus sueños, porque sé que son posibles, eso sí, no los regalan, hay que apretar, luchar, entrenar duro y sobre todo,  lo he repetido más de cuatro veces, ser auténtico.




Así que voy a volver a equivocarme, a retirarme de más carreras cuando haga falta, a no hacer una imagen equivocada de mí, sobre todo hacia uno mismo, a elaborar mi calendario con ilusión y tratando de retar mis capacidades, en las pruebas que quiera, las que realmente quiera, me voy a dejar de inercias, a no dejar que nadie llame paquete a nadie, porque detrás de un supuesto "paquete"  hay unas condiciones personales, y posiblemente esa persona tenga más mérito que un campeón olímpico, y mucho menos fomentarlo yo mismo, a seguir poniendo gilipolleces en este blog en las que sólo quiero transmitir ilusión por el deporte, cierto rigor e información, porque la verdadera intención es ayudar precisamente a otros, en eso, en que con un método y cierta experiencia, todo es posible.

Fin de esta rallada.



4 comentarios:

  1. Bueno, no quiero soltar una chapa pero si aportar mi modesta opinión.
    Nos conocemos desde hace un huevo de años, se puede decir que ambos somos veteranos en esto de correr por el monte y, aún negándome a otorgarme un posicionamiento privilegiado respecto a todo este mundo trileroultra que se ha montado, si que creo que ambos tenemos una perspectiva común al menos en parte.
    Mi sentimiento es que la gente ahora vive aceleradamente todo, incluido el mundo del deporte. Vivo una mezcla de estupor y admiración cuando contemplo la evolución de sus currículos deportivos. Estupor por la rapidez con la que se da el salto de los 10 a los 30 y a los 80 kms. De las carreras de montaña a los ultras. A veces sin pasar siquiera por el maratón. Admiración por verles lograr los objetivos en apenas tiempo cuándo a mí el camino me llevó un buen puñado de años.
    Claro que, a esas velocidades hay por un lado muchos "tortazos" en modo de lesiones o problemas de adaptación y por otro una quemazón lógica cuando tan rápidamente se alcanza el límite. No se puede buscar el "mas difícil todavía" permanentemente. Así vienen luego los hastíos, desilusiones y un la mayoría de los casos una vida deportiva corta.
    A mí personalmente me gusta disfrutar del camino. Hace tiempo que además descubrí que hacerlo en compañía agrandaba las sensaciones y llenaba mi vida de amistad. El alcance o valía de los retos que consigo van más allá de la cantidad del km o del tiempo que tarde en recorrerlos.
    Por supuesto que me he sentido orgulloso de cruzar la línea de alguna meta. Pero de lo que estoy seguro es que el verdadero sabor, el orgullo pleno que me dejará todo esto cuando termine es el de haber podido estar tanto tiempo en la brecha y con ello el de haber compartido con tanta y tanta gente un buen puñado de kilómetros.

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    1. Prisi, siempre me hasparecido un gran tipo, con las ideas muy claras, si que llevamos años en esto, es cierto que no se pretende dar un tufo elitista al asunto, pero coño, es que esto va muy rápido. Yo sé que me tengo que adaptar a los tiempos, pero en este caso, mi percepción es que el regusto que esto de correr por montaña que tenía antes, no lo veo ahora. Pero pasa con muchas facetas de la vida. Todo es más de usar y tirar, todo es más efímero, o forma parte más de un currículum o un papel que una experiencia personal. Siempre digo lo mismo, es mi opinión seguro que mucha gente piensa que estoy equivocado o que estoy sesgando el razonamiento, es posible.
      Un abrazo Prisi.

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  2. A fin de cuentas creo que bastante tenemos con sobrevivir a todo: años, kms, desniveles, lesiones, modas, precios de inscripciones, minimalismo, 100 milleros... así que lo único que podemos hacer es vivirlo como tú dices, desde una faceta personal. Hay días que me emociono entrenando sólo contemplando un paisaje o sintiendome poderoso. Otros es una gozada sentir el compañerismo de un amigo cuando flojeas o te picas con él sanamente.
    Así que vivamos esto como cada día nos venga. Social o asocialmente según nos plazca.
    Un abrazo tio.

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