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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Rock or Bust



Siguiendo el hilo de la anterior entrada, se puede afirmar que del análisis metódico y el autoconocimiento, se puede llegar a obtener una gran confianza. Creer.

Podemos llegar a conseguir cosas que siempre nos han parecido imposibles, que pueden parecer inabordables. Pero nosotros mismos podemos llegar a ser nuestros mayores saboteadores. Si en la anterior entrada lo éramos por nuestro desconocimiento, o por nuestro bajo rigor en la aplicación de técnicas, en el caso de esta entrada lo somos por nuestras propias barreras mentales.

Permitid que, y no me gusta, puesto que puede aparentar un ejercicio de vanidad, use el ejemplo del diseño de mi temporada 2015. Regularmente en las temporadas vengo combinando disciplinas de ultrafondo algo dispares: triatlón - ultraciclismo; ultrafondo - triatlón; ultrafondo - ultraciclismo. La siguiente temporada tendrá esa última combinación. Es complejo entrenar esas dos disciplinas, principalmente porque no se puede estar al 100% en ambas, lo que busco son dos fases (no puedo denominar como macrociclos), una en la que tendré un mejor pico de forma para el ultrafondo, y después otra en la que estaré más volcado en el ultraciclismo. Y tengo un trabajo, familia, horarios complicados, no soy un superhombre, ni lo pretendo, pero me muero por vivir todas estas experiencias y me sacrifico, mucho, muchísimo.

No vamos a profundizar en cómo se entrena para estos objetivos, ni en detallar el calendario, sino en por qué. Porque quiero, porque tengo la confianza y la necesidad de hacerlo, porque, tengo la ventaja de poder estructurar los entrenamientos, pero si no fuese así, podría pedir información, analizarla, aprender, estoy seguro que mi motivación me empujaría a ello, y a su vez, ese conocimiento, doblaría de nuevo la motivación

No sé si habréis podido observar que más de la mitad de mis entradas hablan de lo personal y lo emocional, pasiones. El rigor en los entrenamientos es muy importante, pero más lo es el componente de crecimiento de las capacidades personales que el deporte puede aportarnos. No se trata de creernos invencibles, porque no lo somos, ni hacer de nosotros el personaje que hoy en día se espera, un hombre franquicia de sus propios retos. Estad atentos a no ser una mascarada externa que los demás valoren, sed gente normal viviendo cosas extraordinarias, las que vosotros elijáis. Ser auténticos no es ser cool,  auténtico es ser puro para ti mismo

El entrenamiento controlado y la confianza os llevarán a dónde queráis. Creer. Querer. Poder.




Y fallad, no pasa nada, fallad, forma parte del juego, el fallo debe ser tomado como una consecuencia más de lo verdaderamente importante: Qué he conseguido en el camino, cuánto he superado, cuánto he crecido. La lucha, el esfuerzo, la constancia, la motivación, no se difuminan porque no se consiga cruzar una determinada meta. Olvidaos del miedo a la crítica, porque es una competitividad de personaje, un recurso de los débiles que no se atreven justificando sus miedos. 


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